lunes, 16 de mayo de 2016

Comandante de la revolución sin armas

COMANDANTE DE LA REVOLUCION SIN ARMAS


Oh, comandante jefe de esta revolución sin armas
Sigues rechazándome en tu querer desmedido.
Sigues en un punto en el que me quieres
y no puedes cuidarme como yo a ti te cuido.
¿No es la rosa bonita hasta que la coges
y te das cuenta de que estas sangrando?
Pues yo te pincho, y tu me desangras.
Tu me hieres y a la vez me amas.
Y eso me duele.
Me duele que teniendo los enseres 
necesarios para el amor, tan solo falte
la sal. Debería ser tan fácil de ser servida...
No eres culpable de nada. De nada te culpo
De mucho a mis sentidos y a los tuyos.
De mucho coraje con toques de rabia 
esta aliñada mi alma, que es tu alimento
preferido. Y te quiero, muchacha.
Pero por algo el amor es complejo
porque dándote yo a ti, y tú
creyendo que me das, no es así.
No puedo reprochártelo;
nada me duele más 
que ver tu nariz sonrojada,
tus mofletes arrugados,
tus ojos con lágrimas,
tus ojos por tu flequillo tapados
tu alma triste y enfadada
tu sufrir, lo sufro, y mi desdén también. 
Me duele tanto, Blanca.
Te quiero, 
y estoy loco, y ese es mi problema.

Hay un conflicto de primer mundo en mis sentidos,
Habiendo ganado la guerra
mi país se ha revolucionado,
se ha levantado en furia contra mi
cuando quería solamente, darles
ese, nuestro mundo utópico y soñado,
¡ese del que tanto hemos hablado!
De facilidad, sin discusiones.

No usaré a mi ejercito
no, no haría eso por mi.
No quiero eso para mi pueblo
menos lo quiero para ti.

Oh Diosa revolucionaria de mis sentidos
Comandante de esta revolución sin armas.
En tus manos está el fin de esta guerra;
de este mi interior conflicto.

Anónimo

jueves, 21 de enero de 2016

Antividad diaria




Viviendo en una prisión con barrotes de oro,

sacando una sonrisa aunque sienta murciélagos.

¿Vivir la vida no es una opción para mí?

Pues ya sabes, viviré mi muerte.


La viviré odiando, tal y como me enseñaste,

predicaste con tu magnífico ejemplo de Leviatán.

Machacando y machacando perdiste tu dignidad,

ahora soy yo el que no aguanta más.


Ahora. Ahora le pido al cielo que por favor me libere,

pues aquí la soga aprieta más que nunca.

Reivindicación imposible ante tan dementora figura,

la alegría se desvanece, se pierde mi vida.


Todo este tiempo irrecuperable,

no me preguntéis a mi, yo no se donde estará.

Sólo se que alguien me lo arrebató, y con él se llevó la rima.

Siento que me pierdo entre arbustos envenenados,

que no encuentro Vida, sólo odio y desamparo.


Cuelgo las botas, pienso en negro.

No se puede vivir agónicamente más de 72 horas.

Grito en silencio, que si no, viene y se hace la oscuridad.

Lágrimas negras, inmerecidas, reflexionadas y establecidas.

Obligadas a salir por un monstruo robaalmas

que te compra por materia prima.

El producto soy yo, su recompensa, mi temor.



El diablo viste de Padre



Mezquino, cruel e indecente,
de personalidad barata. 
Pretende ser un noble 
y todos lo ven como un indigente. 

Parece mentira que pueda existir una relación tan poco agradable. 
Alguien que nunca te ve y, cuando lo hace, es para odiarte, 
como queriendo explotar una bomba de relojería, 
mueve las tuercas constantemente, de forma despreciable. 

Siento un profundo temor en mi corazón, 
y es que parece que esto no tiene fin.
Fustiga y fustiga, sin piedad, como un cobarde, 
pues resulta que esa víctima es su propio descendiente. 

No existen palabras para describirlo, 
no tiene físico, su corazón hecho de rencor,
construido con paredes de madera carcomida. 
Para él no vale nada la palabra "perdón". 

Venido del inframundo, como educado por el mismo Hades, 
valores sin sentido destinados a la masacre. 
Mentiras y más mentiras, es su único don, 
para después a la cara atacar sin compasión. 

Así de triste es esta historia,
mas no sintáis lástima por aquella criatura, 
sentidla por su hijo, al borde de la locura. 

lunes, 18 de enero de 2016

Díficil sendero

"Caminante no hay camino, que se hace camino al andar"
dijo una vez Machado,
y yo me pregunto, me paro a pensar,
si ese camino es posible cargando a personas detrás.
Te paran te hacen estancar, no te tratan bien
y te impiden seguir tu caminar.

Quizás sea mi culpa por no saber entender,
pero hay veces en las que se hace difícil, quizás,
descifrar el oculto porqué.

El porqué me ocurren estas situaciones
que me llegan tan dentro del alma,
que no sé cómo superarlas.

Me estanco siempre.
Mas cuando pienso que todo se ha terminado,
que ya he crecido, que ya no estoy tan saturado
- controlado, vigilado- que ya no estoy tan manipulado,
!Que he hallado la salida!
Me tropiezo de nuevo con esa pared humana
que estanca mis sentimientos y mi persona, a la vez.

No sé si voy hacia delante, hacia atrás o estoy quieto. No lo sé.
Pues no intuyo si estoy en el camino correcto
o simplemente sólo hay un camino el cual no estoy siguiendo.

Y sólo queda esperar, esperar un fin, una meta,
que no se ni donde está.
Sólo queda esperar, esperar a que las cosas salgan bien
y llegue hasta el final.
El final que puede ser el principio
de un nuevo comienzo. De una nueva vida,
nuevos sentimientos, nuevas formas de pensar,
nuevos retos, nuevas oportunidades
a las cuales no se ni como llegar.

Y sólo queda esperar, esperar y sentirme aliviado
por la gente que me rodea, me importa y me intenta ayudar.
Ayudar y hacerme ver que esto es sólo una etapa de mi vida,
que no va a ser así siempre,
que aunque tenga que cargar atrás con unas personas,
al lado mía, acompañándome, siempre podré contar mi gente.



Presente irreal

"Estancado en turbias aguas que me llevan a un horizonte tempestuoso me hallo. No sé a donde ir, no sé hacia donde zarpar, únicamente me veo a mí en medio del ojo del huracán." Para vosotros, estatuas de falsas divinidades, pues pensáis hacer creer que sois de oro, cuando todo el mundo os ve de bronce oxidado. 


Y no os miento si os digo,
que esto me está afectando.
Todo este falso amor que me estáis dando,
más me aterra, más me deprime
que la alegría que os creéis me aporta,
y que usáis como un vano motivo,
para tan espantosa obra.


jueves, 7 de enero de 2016

Pensamientos

Nota: esto lo escribí muy morado.

El café resulta, además de irresistible y altamente necesario, interminable. Pero no interminable en el sentido de quien lo pasa mal y está más allá del agobio, por ejemplo, durante los últimos instantes temporales de una clase de lengua un viernes a las cuatro de la tarde y sin comer, no. Resulta una preciosa herramienta, y maquinaria a la vez, que fabrica este rico y noble mejunje, pasaporte hacia un bienestar de carácter casi celestial. Te sume en una nube de placer gastronómico, te convierte las papilas gustativas en una privilegiada mesa de jueces, los cuales, presentes ante este manjar, sólo pueden deleitarse y regalar, con todo el merecimiento del mundo, una puntuación de diez a este líquido inmortal que transcurre por tu garganta hasta tu cerebro, pasando por tu estómago y dejando a su paso una sensación colocativa que, en toda totalidad, te transportan a un mundo bello. Luego, te pones a escuchar melodías de grandes genios de la música. Y deseas que esté aquí, acompañandote en tu viaje como fiel corcel a su respetable amo, que más que dueño, es amigo de salvación, amigo de pensas y alegrías, compañero de Vida. Deseo que estés aquí.
Desearías que cambiaras,
siempre te he querido.
Y siempre lo haré.

Porque tu eres mi reina,
tu eres mi señora, mi gran mujer.
No sabes cuanto daría porque estuvieras aquí,
no sabes, en serio no alcanzas
a entender cómo te amo.

Eres mi musa, mi alegría y mi esperanza.
Eres la niña de mi ascensor, aquella cabina dentro de la cual me encerraría sólo contigo, sólo a tu vera.
Siente cómo lo hago, como te adoro. Si por mi fuera, serías perfecta.
Pero no lo eres.
No eres aquella que conocí aquel verano, de la que luego pensé estar enamorado.
No eres aquella dulce niña que me pareció un ángel jugando al parchís vital. No, no eres aquella bella mujer, inteligente como ninguna, divertida más que nadie, preciosa como tú sola. No, no lo eres. Pues pienso que no estás en el mundo, que no estás aquí conmigo. Te he sentido cerca tantas veces que no voy a confundirte más con otras, pues te conozco muy bien para ello. Me da mucha tristeza conocerte y a la vez no tenerte. Me da angustia sustituirte, pues eres la única con la que me gustaría estar, Pero no te creas que voy a caer en tu juego. No, no eres ninguna de aquellas, no, no lo eres, pues no creo ni que existas.

Para ella

Destino, ¿Por qué eres tan caprichoso conmigo?
Pues me matas lentamente a tu manera.
No me dejas estar con nadie,
aunque yo sólo quiero estar con ella.

No le des a otros ese honor,
pues es mía y sólo mía
en mis pensamientos.
No creo que nadie la ame como yo.

Déjame vivir durante el día
y dormir por la noche.
No me lo concedes y sólo quiero armonía.

Ella. Deseo tenerla, la quiero aquí,
al lado mía la quiero sentir,
pues es ella, y sólo ella, la otra parte de mí.